martes, 10 de abril de 2018

EL BIOPODER EN LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN DE 1970


César Méndez Anciones
Historiador Miembro del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci


Entendemos «biopolítica» como lapráctica de los estados modernos de explotar numerosas y diversas técnicas para subyugar los cuerpos y controlar la población y sus conductas, donde también entraría a formar parte el control de las subjetividades. Por tanto, tanto el control de los cuerpos como el de las mentes entran a formar parte de la biopolítica. La sofisticación reflejada en los mecanismos de control de población desde la Edad Moderna hasta nuestros días va acompañada de un aumento del control de la subjetividad en detrimento de la anatomopolítica. Este hecho es visto por los autoresHardty Negri como el paso de una sociedad disciplinaria (propuesta por Focault)a una sociedad global del control[1] acorde con el capitalismo del s. XX de superproducción.
La sociedad disciplinaria es aquella enla que la dominación socialse construyea través de una red difusa de dispositivos y aparatos que producen y regulanlas costumbres, los hábitos y las prácticas productivas. El objetivo de hacertrabajar a esta sociedad y de asegurar la obediencia a su dominio y a susmecanismosdeinclusióny/o exclusiónselogramediante la acciónde institucionesdisciplinarias(la prisión, la fábrica, el instituto neurosiquiátrico, el hospital, launiversidad, la escuela, etcétera) […]. La sociedad de control, en cambio,debería entenderse como aquella sociedad (que se desarrolla en elborde últimode lamodernidad yse extiende a la era postmoderna) en la cuallosmecanismosde dominio se vuelven aúnmás “democráticos”, aúnmásinmanentes al camposocial, y se distribuyen completamente por los cerebros y los cuerpos de losciudadanos, demodo tal que lossujetos mismosinteriorizan cada vez máslasconductas de integracióny exclusión social adecuadas para este dominio[2]
Uno de los lugares de creación de esa subjetividad, por supuesto, es la Universidad, gran fábrica de producción de «la verdad». El poder (siguiendo con Focault) es la capacidad que tiene un determinado grupo de imponer su verdad como verdad para todos y sofocar las otras verdades a través de diferentes medios, con el fin de sujetar al sujeto y su subjetividad. Esta visión del control de la superestructura (entendida en términos marxistas) por la clase dominante podríamos encuadrarla dentro del pensamiento gramsciano, enlazando a su vez con las teorías del «poder blando» donde, de nuevo, la educación entra a jugar un importante papel.
Sin embargo, pese a una educación doctrinal, las protestas estudiantiles que surgieron a partir de 1970 centraron su crítica en la Ley General de Educación de Villar Palasí. La nueva ley era tachada como arma ideológica del régimen capitalista para consolidar la desigualdad de oportunidades y transmitir la mentalidad tecnocrática al servicio del empresario. La limitación del estudiantado al acceso se llevaría a cabo a través de la selectividad o la subida de tasas en las matrículas.Pero, ¿qué podemos aportar al respecto, más allá de proclamas estudiantiles que pueden ser tachadas de demagogas?
 El intento de control de la producción (laboral) de la vida humana no era nada nuevo. Ya en 1962, el Banco Mundial emitió un informe que advertía de la importancia de vincular el sistema educativo con el económico en España. Esto tenía como objetivo la creación de una mano de obra cualificada y especializada ante el deseo de crecer económicamente. Para ello, observaron, era necesario una educación generalizada,[3] a la cual pudiera acceder toda aquella persona que fuese a desempeñar como mano de obra en el futuro. Las exigencias económicas internacionales trajeron consigo un interés del gobierno franquista por el sistema educativo, hasta entonces olvidado y legado a la Iglesia. Sin el desarrollo económico del país y las exigencias para el apoyo económico internacional no se pueden entender sus reformas educativas. Así se mostraba en Bordón. Revista de orientación pedagógica, donde se afirmaba en 1963 que «la Educación nace este año con un signo eminentemente económico».[4]
Esto se enmarca en la etapa tecnócrata que vivió el régimen franquista desde 1959. Desde entonces, muchos de los ministerios estarán copados por miembros del Opus Dei que pretendían deshacerse del lastre fascista e iniciar políticas liberalizadoras que acercaran el país a Europa en una línea liberalizadora (económicamente hablando), algo que ya se venía apuntalando desde el Plan de Estabilización y Liberación de 1957. Debido a este nuevo contexto, lo que el franquismo va a buscar no es ya la formación del hombre con valores del régimen, sino acrítico con el mismo en un periodo de auge de movilización social y, a la vez, hacer de las personas seres útiles para el sistema neocapitalista que se estaba empezando a forjar en los 60´. Los elementos más reaccionarios de la educación comenzaban a modernizarse, aunque se siguieron manteniendo debido al peso de las familias políticas dentro del régimen (católicos y falangistas en este caso).[5]Pero el interés ministerial apuntaba hacia lo explicado anteriormente:se trata de crear sujetos competitivos en el marco de la emergenteideología delcapitalismo moderno.[6]
En la segunda etapa de la dictadura franquista (1959-1975) la universidad comenzaba a tener más alumnos y alumnasde diferente clase social. Entre 1955 y 1960 los estudiantes matriculados no llegaban a los 70.000, mientras que entre 1970 y 1975 sobrepasaba los 400.000.[7] Es ahora cuando las capas populares cada vez más urbanizadas comienzan a matricularse por primera en los estudios superiores, conociendo las aulas (las cuales no estaban habilitadas para tal aflujo) un gran número de alumnos y alumnas, también ahora del sector femenino.
La educación se preparaba para el control por parte del gobierno de una sociedad de masas con la Ley General de Educación de Villar Palasí (1970), en contraposición de una educación superior basada en la formación de élites característica de la etapa anterior. La nueva ley defendía en su preámbulo que «Ahora se debe proporcionar oportunidades educativas a la totalidad de la población (…) y ha de atender a la preparación especializada del gran número y diversidad de profesiones que requiere la sociedad moderna».[8]Dejando al margen las innovaciones o ciertos adelantos que aportó la ley, cabe destacar el reconocimiento del Estado como rector de la educación (hasta entonces delegada a la Iglesia) y la obligatoriedad de la misma hasta los catorce años. ¿Fue esto fruto de la voluntad de los gobiernos por un pueblo culto y formado? De ser así, esto habría sido lo primero que se hubiese hecho al tomar el poder.Lo que realmente importaba era un mayor control en la formación de sus subjetividades cada vez más dispersas y, además, la programación de su vida productiva, moldear sus actitudes y aptitudes.[9] La preocupación por vincular la educación a las nuevas exigencias del modelo productivo cada vez más tecnificado ya se había abordado en el Libro Blanco,[10] informe de final de los sesenta que vio su plasmación en esta nueva ley.
 Es ahora cuando se introduce el Bachillerato Unificado y Politvalente (BUP) y, tras el paso por el mismo, el acceso a Curso de Orientación Universitaria (COU) o a la Formación Profesional (FP). La universidad, a su vez, quedaba dividida en tres ciclos: el primero de tres años para profesiones cortas (diplomado), el segundo de dos años más (licenciado), y un tercero que otorgaba el título de doctor. Esto tenía como fin el encuadre de la sociedad y de la vida de las personas en el nuevo sistema de producción,[11]a la par que seguía perpetuando el sistema de creencias y valores del régimen. Siguiendo el discurso del ministro Villar Palasí, esta reforma no pondría en quiebra el sistema, sino que garantizaría la continuidad de las instituciones[12] al introducir cierta modernidad demandada por la sociedad.
Sin embargo, el discurso de «igualdad de oportunidades» en el que se legitimaba no se traducía en una realidad social. Pese a que el número de alumnos en la universidad había aumentado, los universitarios seguían siendo hijos de clase media. Los hijos de asalariados (58,3% de la población activa), según el censo de 1970, aportaban a los estudios superiores un 12,3% de los alumnos; mientras que los hijos de aquellos que realizaban profesiones liberales, cuadros superiores y medios de la administración y las empresas, así como personal de las fuerzas armadas (8,9% de la población activa) aportaba un 52,6% de los estudiantes.[13]La clase obrera seguía destinada a cursar la Formación Profesional. No se buscaba esa igualdad efectiva de oportunidades, sinocontribuir a la reproducción de la fuerza de trabajo de acuerdo con las exigencias del momento, como ya intentó hacer la la Ley de Formación Profesional Industrial (1955) cuyo principal cometido era estudiar la necesidad de la industria para orientar así la formación profesional del trabajador y promover la coordinación entre las iniciativas oficiales y privadas; ola Formación Profesional Acelerada para crear mano de obra útil pero inculta en una formación de seis meses.[14]
 La necesaria formación de las nuevas generaciones españolas no vino otorgada por bondad de los jerarcas franquistas, sino marcada por las pautas económicas. Tal vez resultó victorioso a la hora de crear una población acorde con la demanda laboral que guiaba el crecimiento económico. Sin embargo, resulta obvio su falló en cuanto a su legitimación como modelo de Estado. Tras la implantación de dicha ley en 1970, el ya veterano movimiento estudiantil (cuyo tímido inicio marcaremos en 1959) conocería su gran auge y madurez tres años después, constituyendo uno de los pilares de desgaste del régimen franquista y vanguardia de la movilización social; resultaron ser el contrapoder y/o resistencia biopolítica, volviendo a Focault.


[1] HERNÁNDEZ SÁNCHEZ, Gustavo. La tradición marxista y la encrucijada postmoderna. Madrid, 2017. ISBN 978-84-9011-863-4. p. 170
[2] HARDT, Michael; y NEGRI, Antonio. Imperio. Barcelona, 2002. p. 63
[3] AA. VV. Informe del Banco internacional de reconstrucción y fomento: El desarrollo económico de España. Madrid, Oficina de Coordinación y Programación económica. 1962. pp. 543-544
[4] MUNICIO, Pedro. ``La Política Educativa frente al Plan de Desarrollo´´, en Bordón. Revista de orientación pedagógica. Vol. 15, Nº 120. Diciembre, 1963. p. 357
[5] NAVARRO SANDALINAS, Ramón. La enseñanza primaria durante el primer franquismo.
[6] CAMARGO, Martín. Universidad y producción biopolítica de la subjetividad. Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, 2013. ISSN 0123-5095 Tunja-Colombia. p. 136
[8]Boletín Oficial del Estado de 6 de agosto de 1970
[9] CAYUELA SÁNCHEZ, Salvador. La biopolítica en la España franquista. Tesis doctoral dirigida por Antonio Campillo Meseguer. Universidad de Murcia. p. 465
[10] AA VV. La aducación en España. Bases para una política educativa. Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia. 1969.
[12] Ibidem, p. 465
[13] HERNÁNDEZ SANDOICA, Elena. Estudiantes contra Franco. Madrid: La esfera de los libros, 2007. ISBN 978-84-9734-548-4. p. 155

miércoles, 7 de marzo de 2018

YO POR ELLAS MADRE Y ELLAS POR MI. 8M HACIA LA HUELGA FEMINISTA




En la línea de Silvia Federecci consideramos que la huelga del 8 de Marzo nos permite reflexionar sobre las fuerzas que tenemos y conocer las dificultades organizativas de las movilizaciones y luchas, cómo nos afectan y de qué manera a las diferentes realidades de las mujeres. Nos permite saber e indagar en lo que necesitamos de inmediato y en cuáles son los objetivos futuros. No se trata solo de hacer huelga el 8M, se trata de que no paremos de crear prácticas comunes, espacios de debate, lazos, estrategias, resistencias y conciencia para el cambio, que vendrá del reparto de la riqueza y no de la opresión de unos seres humanos sobre otros. La calle es nuestra el 8 de Marzo y siempre y vamos a reivindicarla hasta que no quede ni una sola mujer en el mundo con miedo a disfrutarla. Las feministas hemos llegado para quedarnos, autogobernarnos y trasformar la realidad desigual en un espacio justo de convivencia.

Desde el PP nos demuestran que lo han entendido muy bien cuando en un documento interno que sacaron hace unos días explicaban sus razones para oponerse a la huelga señalando que la protesta pretende "romper nuestro modelo de sociedad occidental". Inés Arrimadas también demuestra haberlo comprendido cuando aseguraba hace unos días en La Sexta Noche que las reivindicaciones del movimiento 8M "van contra el sistema capitalista".¡Claro que sí!, que queremos acabar con este modelo de sociedad que prima la ganancia inmediata y el individualismo sobre el beneficio de la mayoría, que responde a los intereses de un pequeño porcentaje de la población mundial y genera competencia, que permite que las mujeres cobremos menos dinero por el mismo trabajo o incluso que trabajemos gratis: bien es sabido que los servicios sociales del Estado no podrían sostenerse si no fuera por la economía del cuidado de los niños y las niñas, de las personas mayores, dependientes y enfermas, cuidado que realizamos en gran mayoría mujeres sin ningún tipo de remuneración económica a cambio. Que permite que nos maltraten y nos asesinen, 99 feminicidios en España solo durante el pasado año, 53 oficiales. Y según ONU MUJERES se estima que el 35 por ciento de las mujeres de todo el mundo han sufrido violencia física y/o sexual por parte de su compañero sentimental o violencia sexual por parte de una persona distinta a su compañero sentimental en algún momento de su vida. Hablamos de acabar con el sistema que permite además que seamos las personas más pobres y más analfabetas del  mundo: según el PNUD (Programas de las Naciones Unidas para el Desarrollo) el 78% de las personas pobres son mujeres. Otros datos revelados por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) exponen que el 75% de las personas analfabetas son mujeres o niñas, teniendo en cuenta las diferencias entre países “ricos y pobres”, clase social, orientación sexual y raza.

La actitud de Soraya Saez de Santa Maríanos ayuda a entender cómo funciona el reparto de los cuidados en función de la clase social, cuando afirmaba muy orgullosa que pudo incorporarse al trabajo al poco tiempo de dar a luz. Quizá Saez de Santamaria pudo “permitirse” pagar a otra personapara que cuidase de su bebé, que teniendo en cuenta las estadísticas en torno al trabajo de cuidados, pudo pagar más biena otra mujer para que cuidase de su bebé, pero normal es que tengamos que cuidar de nuestras criaturas nosotras si ninguna facilidad ni corresponsabilidad, compatibilizándolo además con el trabajo asalariado fuera del hogar por miedo a perder esta fuente de ingresos.

Sin intención de enfrentar a las mujeres,vemos necesario tener en cuenta la importancia de conocer bien contra que luchamos para empezar a tejer estrategias de lucha, y el feminismo si quiere realmente conseguir una sociedad más justa es necesario que sea comprendedido desde el sistema político económico y social en el que está inmerso. Por eso se ponen tan nerviosas las mujeres que tienen miedo a perder sus privilegios cuando cuestionamos, y para prueba el manifiesto “No nacemos víctimas” publicado hoy mismo en la columna de opinión de El País, un texto, por otra parte cargado de demagogia y desconocimiento sobre los movimientos feministas.

Hoy y siempre queremos tener en cuenta la perspectiva de la clase social dentro de las opresiones de las mujerespara que el feminismo sea de verdad un movimiento y una lucha liberadora y no un simple cambio en el poder de caras femeninas por masculinas manteniendo el mismo status quo. Pues cuando hablamos de feminismo hablamos de una forma más justa de entender la vida, del reparto de la riqueza y del poder teniendo en cuenta la liberación completa de las mujeres.La lucha contra la contaminación, contra el capitalismo, la precarización de la vida y contra el patriarcado son momentos diferentes de una misma lucha.

Mi sororidad incondicional con las mujeres acaba donde empieza mi conciencia de clase, es decir, que mi sororidad con Ana Patricia Botín, la que desde su dirección del banco Santander desahucia a familias como la mía, acaba donde empieza mi conciencia de clase cuando veo trabajar a mi padre o a mi compañero. La igualdad de género no la queremos para que haya explotadoras además de explotadores, la queremos para ser libres de verdad. Por eso hablamos de un cambio radical de las estructuras que tenga en cuenta cuestiones como el medio ambiente, el capitalismo y el patriarcado, porque como decíamosno se trata solo de las mujeres alcancemos el poder, sino de que lo repartamos. Qué ejemplo de feminismo puede representar Angela Merkel, con sus políticas económicas de austeridad para los países del sur de Europa, que nos tienen en la ruina a muchas españolas. O de que me sirve que alcancemos puestos de representación en el ejército si va a seguir comprometiéndonos a matar a otras mujeres en otros países con el objetivo de controlar los recursos del mundo…

Como dijo Rosa Luxemburgo “Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres”.




lunes, 5 de marzo de 2018

LA ERA DE LAS MACROGRANJAS, OTRA ENFERMEDAD DE LA MANO DEL CAPITALISMO.


Ángel Tejeda de Santos

Hace apenas  un año, se publicaba la notica que recoge la intención de la cooperativa navarra Valle de Odieta de implantar la mayor explotación láctea de toda Europa,en el pequeño municipio soriano de Noviercas. Después de un largo 2017 donde  parecía que la agitación y rechazo que suscitó inicialmente la idea de poner en funcionamiento un proyecto de tales características,no daría lugar a su puesta en marcha, este pasado 13 de febrero se produce  la modificación de las normas urbanísticas del municipio, haciendo saltar todas las alarmas.
La cooperativa Valle de Odieta, planea  abrir en este municipio de la comarca del Moncayo, la mayor explotación láctea del viejo continente. Esta sociedad cooperativa que  ya cuenta con otra explotación de 4.800 cabezas de vacuno de leche afincadas en la población navarra de Caparroso, pretende  llevar a cabo  un proyecto que contaría con 20.000 vacas. . La explotación se implementaría en 4 fases, en cada una de las cuales irían  incorporando 5.000 vacas, para un plazo final que estaría entre los 4 y los 5 años.  La idea de negocio que pretende  efectuar este grupo inversor, no supone un hecho aislado dentro del panorama ganadero, como ya confirma la granja que tienen en funcionamiento. Otro proyecto de similares características es el que pretende construir el grupo Cefusa-El Pozo en la provincia de Albacete, una explotación con una capacidad para 108.000 lechones, 18.000 madres, 3.000 de reposición  y 120 verracos distribuidos en 51 naves.
La posible puesta en marcha  de este tipo de explotaciones, similares a las ya existentes en países como Estados Unidos, Canadá, China, Israel o Emiratos Árabes, no es un hecho aislado, es el resultado más visible de la tónica de funcionamiento que viene experimentando el sector primario en estos últimos  años.  Ello ha dado lugar a bautizar este artículo como, “la era de las macrogranjas”, con el trataré de explicarlas consecuencias de la aplicación de las políticas de libre mercado en el sector ganadero español.
En la última década se ha implantado  en nuestro país   un modelo intensivo de explotación ganadera, en contraposición a los modelos de  aplicación centroeuropeos.Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, de los 43 millones de gallinas con los que cuenta España, sólo el 7% son de cría alternativa (camperas o ecológicas) mientras que la media europea es del 44%, pero por ejemplo en  Alemania  es del 90%. España cría 47 millones de cerdos, no obstante ha perdido 12.900 granjas de porcino, mientras desde 2007  ha ganado 504 granjas dentro del grupo de gran producción, un 32% más.  En el sector del vacuno de leche se han perdido  2000 explotaciones de carácter familiar desde el fin de las cuotas lácteas en 2015, pasando de 17.084 explotaciones (2015) a 15.368 (2017).Según fuentes del Ministerio, en 2006, España contaba con26 reses por unidad de trabajo y en 2015 ya eran 40, pero si por ejemplo atendemos a los datos de la Comunidad Valenciana la media de vacas productoras de leche es 222 vacas, incluso por encima de Estados Unidos con una media de 180 animales por explotación. Mientras que según los datos de la Consejería de Agricultura y Ganadería de Castilla y León , el sector del ovino y el caprino de leche en la Comunidad, ha perdido en estos últimos dos años 179 ganaderos, pasando de 2458 a 2279, un 7,28% menos.
Hace apenas un mes, el programa de la Sexta dirigido por el periodista Jordi Évole emitía un reportaje bajo el nombre  StrangerPigs, donde se mostraba el funcionamientodel modelo de explotación  intensivo de las grandes integradoras.  La llegada de estos  grupos empresariales al campo, no sólo ha cambiado el tradicional modelo de explotación agroganadero, mucho más sostenible y ecológico  que el actual,  sino que  ha modificado los modos de crianza de los animales en las granjas
 La lógica de funcionamiento del sistema de producción capitalista,  lleva  a estas grandes  explotaciones  a un estricto control  de los parámetros degestión, medidos en términos de productividad. Todas estas grandes multinacionales operan en el exterior, por poner un ejemplo, el sector del porcino este pasado año 2017 facturó alrededor de 15.000 millones de euros, un 1,4% del PIB, de los cuales 5.000 millones se corresponden de venta al exterior, a más de 130 países, destacando China, Japón o Filipinas como principales compradores. Estas elevadas cifras, nos dan una idea del gran negocio que supone la explotación del sector ganadero tanto a nivel nacional como  internacional. 
Como todos aquellos mercados sometidos al poder hegemónico del capital, las integradoras, hacen acopio de todos los medios a su alcance, para hacer de su mercancía un bien lo más productivo y competitivo posible. La pregunta es ¿a qué coste?
Hace apenas unos días, la Comisión Europea, publicaba un informe que sonrojaba a las autoridades de control sanitario animal en España. Este texto expone que nuestro país hace un uso abusivo de los antibióticos, en concreto el más alto de la UE en términos absolutos, a pesar que Alemania tiene 12,5 millones de vacas (el doble que España) Según  Bruno González,  veterinario y profesor de la Universidad Complutense, estas grandes integradoras están utilizando el uso de antibióticos de manera indiscriminada,  como medida preventiva en animales que ni siquiera están  enfermos. El objetivo principal de estas prácticases la mejora de la  productividad, a través de una reducción de  las bajas por mortandad y un aumento del rendimiento de  los animales. Y es que ya sabemos  que estas grandes empresas  a la hora de hablar de economía utilizan todas lasprácticas a su alcance, algunas cuanto menos  dudosas ,  ante una legislación laxa y  escasa de recursos para ponerle freno.  Según el último informe de la Organización  Mundial de la Salud, la utilización continuada de estas prácticas, hará que para 2050 las bacterias resistentes de antibióticos provoquen más muerte que el cáncer o los accidentes de tráfico. Este fenómeno ya supone en España 2.500 muertes y 25.000 en toda Europa.
Observando estos datos y comparándolos con otros muchos, estoy en condiciones de afirmar que la llegada de las multinacionales al campo español en esta última década no es fruto del azar, el origen del fenómeno responde  a la hegemonía dominante de las política liberales del momento, eso que bien explica A. Gramsci para  describir  que el sentido común de cada época es el sentido común de la clase dominante, esta vez aplicado al campo. La  llamada  corriente de pensamiento “neoliberal”, la cual no tiene nada de nueva, no es otra cosa que la aplicación de las políticas de libre mercado propias del siglo XVII como defendía J. Locke. El sistema de producción capitalista intensifica su ritmo de depredación, acompasado por el marco de  políticas ala carta de  los llamados gobiernos liberales, lo que se traduce en la  desregulación de la economía  y por ende el aumento de concentración de la riqueza en las manos de los propietarios del capital, idea que defiende K. Marx  en su obra El Capital, recogida en su  teoría de  acumulación del capitaldentro de los sistemas de producción capitalistas.
Desde Europa  los  declarados  grupos parlamentarios de ideología   neoliberal, a los cuáles invito a reflexionar acerca de la utilidad  de su doctrina en la concepción  del hombre como animal social, se empeñan en defender la aplicación de  las políticas de libre comercio como solución a la ineficaz gestión que según ellos provoca el mantenimiento de la superestructura jurídico-política de los Estados, para dar solución a los problemas del postfordismo.  No seré yo, declarado anticapitalista, quién defienda la lógica de funcionamiento de este sistema de saqueo,  no obstante la historia nos demuestra algo y por tanto  debemos aprender de ella.  Con  la aplicación de las políticas  intervencionistas de los años 70 hasta la llegada de  los gobiernos de Ronald Reagan y Margaret Tacher  en los 80, el capitalismo mostró su cara más “amable  con mayores niveles redistribución de la riqueza,  una disminución de la desigualad y un aumento en la calidad de los servicios públicos.
Dejando de lado el romanticismo que me envuelve a la hora de teorizar sobre diferentes doctrinas, es mi obligación cumplir con la promesa dada al inicio del artículo, para explicar el impacto de las políticas liberales en el campo  y sus consecuencias para los habitantes de las zonas rurales.
Las políticas de libre comercio han llegado al sector primario español para cambiarlo por completo,  a priori  muchos lectores nose  extrañaran si les hablo que el sector agroganadero está experimentando en esta última década grandes trasformaciones, pues al igual que el resto de  sectores lo  están haciendo. Sin embargo  con la excusa  de eliminar todo tipo de barreras  en el mercado, se ha producido un desembarco de los grandes propietarios del capital  en sector agrícola y ganadero nacional.  Estas multinacionales apuestan por un sistema de explotación ganadero intensivo, donde ellas son las propietarias de  la mercancía (los animales), mientras que los tradicionales propietarios de las granjas familiares están abandonando sus explotaciones para trabajar en estas grandes compañías.
La lógica de funcionamiento es la siguiente, por todos es conocido que el capitalismo como sistema de “organización” económico tiende a mercantilizar todo aquello que genera una plusvalía.  Este sistema de explotación intensivo, parte de un acuerdo comercial entre  capital inversor  (integradora) y gestor  de la granja (integrado). Las integradoras dotan a los gestores de la explotación de los medios necesarios para el funcionamiento de  actividad principal (animales, veterinarios, medicamentos y alimento) a cambio los integradostienen que cargar con la edificación de las instalaciones y gestión  de la granja, percibiendo por ello unas retribuciones fijas y una parte variable   según sea el servicio dado y la productividad de la explotación. 
Desde un punto de vista estrictamente jurídico, la relación comercial que entablan las partes se ajusta a derecho. No obstante desde una óptica revisionista del pacto, puedo exponer que en esta relación comercial,las grandes compañías establecen acuerdos asimétricos con los pobladores de las zonas rurales. Estás empresas  utilizan  en su argumentario la necesidad de crear puestos de trabajo para fijar población en el medio rural, prácticamente en aras de  desaparición,  es aquí donde radica la trampa.
 Haciendo un  breve repaso  por  los últimos años del siglo XX, el sector primario español se caracterizó por  un sistema tradicional de explotación, predominantemente  de carácter familiar, extensivo  y hereditario con algunas excepciones, por ejemplo Andalucía. Esta organización en los sistemas de explotación agroganaderos  está cambiado por completo, las políticas de libre mercado procedentes desde Europa y los acuerdos comerciales firmados con Estados Unidos (TTIP) y Canadá (CETA), se están traduciendo en un aumento de las grandes granjas desplazando  a las pequeñas  y medianas explotaciones familiares. Cuando hablo de trampaen el acuerdo comercial, hago referencia a que estos mismos grupos de capital inversor  han visto una gran oportunidad de negocio  en el campo, como demuestra su nivel de facturación y  la elevada cifra de sus exportaciones, lo que provoca grandes burbujas similares a las conocidas en el sector inmobiliario. Tales volúmenes de negocio están muy sometidos al estrés de la demanda, lo que hace que en  un mundo multipolar,la volatilidad de los mercados sea muy intensa. Este  aumento de la incertidumbre,   se debe en gran medida  a la especulación   que someten  los propios grupos de inversión al mercado, traduciéndose  en una reducción de las posibilidades de los pequeños y medianos agricultores para afrontar las crisis que pueda vivir el sector,  pues éstos no cuentan con el fondo de maniobra necesario para paliar las cada vez más virulentas y frecuentes  caídas de los mercados.
Las consecuencias de la aplicación de este tipo de políticas en el campo español son devastadoras , traduciéndose en un empobrecimiento generalizado de las comarcas rurales, lo que acelera el incipiente fenómeno de la despoblación y envejecimiento, augurando un futuro escasamente esperanzador por la supervivencia de estas áreas.
El impacto sobre el medio natural es elevadísimo,  con   altas concentraciones de niveles de  CO2 y nitratos, contaminando el aire y  los acuíferos.  El uso abusivo de los escasos recursos hídricosy ambientales para poner en funcionamiento este tipo de macrogranjas, genera un riesgo para la salud  y abastecimiento de los pobladores de la zona.   
La aplicación de este tipo de  tratados  comerciales supone un retroceso en el control agroalimentario europeo, con medidas  mucho más estrictas que al otro lado del Atlántico. Ello perjudica al consumidor y  productor europeo, pues  coloca a este último  en una clara posición de desventaja  a la hora competir globalmente.
La puesta en marcha de proyectos como el que pretende llevar a cabo la cooperativa navarra Valle de Odieta, con 20.000 cabezas de vacuno de leche, o la que  pretende implantar El Pozo en la provincia de Albacete, con más de 100.000 cerdos,  son las  caras  más visibles de esta era de la macrogranjas, pero hay muchos más ejemplos. Y es que ya sabemos   que en la era de la hegemonía del capital, hablar de economía, es hablar del principio regidor de la sociedad.
Para finalizar me gustaría lanzar  un mensaje de esperanza y  es que la situación ante las que se encuentra la sociedad actual tiene solución,  en palabras del propio José Saramago, la alternativa al actual sistema de producción capitalista reside en la conciencia. Debemos de concienciarnos  que nosotros mismos formamos parte del opresor, cuando dejamos de lado la lucha colectiva y aceptamos el individualismo, cuando reducimos la vida a mercancía  abandonando los derechos del conjunto, en ese momento somos capitalismo,  por ello hemos de tomar conciencia como respuesta a la liberación de la clase trabajadora.  Acertadamente Rosa Luxemburgo con su afirmación “socialismo o barbarie”, tomada de la exposición de F. Engels sobre el dilema  de avanzar hacia el socialismo o regresión hacia la barbarie, nos muestra una alternativa al actual ritmo de crecimiento del sistema de producción capitalista, para poner freno a la completa devastación del planeta. A igual que recoge el libro escrito en 1972 por Donella Medus, los “Límites del crecimiento”,el cuál pronostica, que en 100 años los recursos naturales de la tierra habrán desaparecido, si seguimos con el actual sistema de expoliación y agotamiento  de nuestros recursos. Por ello desde este artículo,invito a tomar conciencia, para construir un  nuevo modelo de organización socialista, feminista y ecologista. De lo contrario y apoyado  en las sabias palabras que recoge  la profecía de los nativos canadienses Cree…
“Sólo después que el último árbol haya sido cortado, sólo después que  el último río haya sido envenenado, sólo después que el último pez ha sido atrapado, nos daremos cuenta que no se puede comer dinero”




martes, 30 de enero de 2018

LA AUTONOMÍA DE LA MENTALIDAD

Reflexión de César Méndez, Historiador. Miembro del Grupo de E. Culturales A. Gramsci.

España, primer tercio del s. XX. Consolidación del liberalismo y todas sus facetas. Monarquía con un elitista sistema electoral, masculino. Exceso de mortalidad (29
‰) a raíz de enfermedades producidas por las pésimas condiciones laborales: antracosis entre los mineros, carbunco entre los curtidores, sífilis entre los vidrieros, envenenamiento por plomo entre los fabricantes de pintura. Accidentes laborales consecuencia del cansancio de las largas horas de trabajo. Fiebre amarilla, cólera, tifus o tuberculosis; consecuencia esta última del hacinamiento, la desnutrición, la falta de aire puro y ventilación en los barrios, viviendas y fábricas. Falta de higiene relacionada con la miseria. Las enfermedades infecciosas eran típicas de las capas populares, si bien se enfrentaban a ella los altos estratos sociales con médicos privados, balnearios y playas. Esperanza de vida de 34 años en 1900, de 41 en 1920. Jornada laboral de 60-80 horas semanales, descansando solo los domingos a raíz de la Ley de Descanso Dominical de 1904 de dudoso cumplimiento. Trabajo infantil, duplicación del trabajo de la mujer obrera que no comenzará a reconocerse siquiera como ciudadana hasta 1931. El 70% del salario de una familia común era destinado a la alimentación, seguido de los gastos de viviendas compartidas por varias familias, y el vestido.[1]

Despegue del movimiento obrero a nivel europeo. Huelgas y conquista de derechos. Casas del Pueblo vinculadas al joven partido marxista PSOE y el sindicato UGT (se estiman unas 400).[2]Ateneos vinculados al anarquismo, protagonistas en el obrerismo hasta la Segunda República y la Guerra Civil de 1936. Se intentará crear ese «hombre nuevo», politizado, lleno de valores y alejado de los vicios del obrero embrutecido que lo destruyen y alienan como la taberna o los casinos. Para ello, se pretendía llenar el escaso tiempo libre que comenzaba a tener la clase trabajadora con actividades como el teatro, el fútbol (constituido ya como deporte rey entre las clases populares)[3] o los grupos corales, en un ambiente politizado con el objeto de crear una cultura contrahegemónica. Se tenía una notable preocupación por la alfabetización tanto de los niños como de la población adulta para conseguir su emancipación, en una sociedad donde el 63,8% de la población era analfabeta en 1900; así como una expansión de la cultura a través de la literatura realista y naturalista.[4]Obreros conscientes y militantes organizando sindicatos de empresa. Sociedades de Socorro Mutuo, solidaridad obrera con fondos reservados y altruismo. Parecen condiciones objetivas favorables a la Revolución o, al menos, al ascenso de partidos y movimientos obreristas, ¿verdad?

 Es difícil cuantificar el impacto real de estas ideas, aunque parece obvio que no fueron las esperadas. No hubo ninguna revolución (no confundir con revueltas, de carácter inmediato). Tampoco hubo un ascenso de ningún partido obrero hasta la Segunda República, y ni siquiera entonces de manera mayoritaria. De entrada, no olvidemos que el grueso de la población seguía perteneciendo al sector rural y agrario (68,8% en 1910, 58,8 en 1920).[5]Su mentalidad será la más inmovilista y permanente. Es una capa social que goza de impermeabilidad ante nuevas ideas como el socialismo (y el liberalismo), también de las nuevas costumbres.  Serán los defensores del viejo orden y de los valores morales tradicionales, haciendo suyos los intereses altoburgueses y nobiliarios. Del mismo modo, la clase obrera urbana procedente mucha de ella del mundo rural( y la cual asociamos rápida y erróneamente al movimiento obrero per se), tampoco parece presentar entre ella una cantidad hegemónica de obreros conscientes, más atraídos por la taberna y el recién profesionalizado fútbol que por las Casas del Pueblo.

Otto Wunderlich, En la taberna. Arenas de San Pedro (Ávila). 1921-1922 

¿A dónde pretendo llegar con esto? Son muchos los debates que se encienden actualmente dentro de los propios partidos obreros (o que pretenden defender a dicha clase) en torno al por qué no se consigue llegar a los estratos populares.Al igual que a comienzos del s. XX (etapa la cual considero idónea para el triunfo del movimiento obrero), y salvando con creces las diferencias, en España se han desarrollado unas condiciones objetivas a raíz de la crisis económica de 2007. Sin embargo, las organizaciones de tinte social no han (hemos) sido capaces de crear la subjetividad oportuna que llevara el ascenso necesario de las mismas. Las respuestas que se dan como autocríticason varias, aunque todas ellas giran en torno a la misma idea (no por ello inciertas): la ausencia de una clase obrera real entre sus filas, el clasismo intelectual del propio partido y sus cuadros, la clase obrera no se ve reflejada en esos dirigentes universitarios…  Sin embargo, esas premisas si se dieron en la España Liberal y no se consiguió tampoco la emancipación de la clase trabajadora.Podemos pensar entonces que la ausencia de educación y el analfabetismo hizoentonces más vulnerable a esta clase ante la cultura hegemónica (en una época donde no existían los medios de masas tan potentes como los actuales), aunque por el mismo razonamiento también esa vulnerabilidad debió de existir ante los cuadros obreros que si bajaron o salieron de los propios barrios y fábricas. Además, carecen de sentido si las extrapolamos a los partidos o instituciones aclamadas por las capas bajas de la población en la actualidad. ¿Acaso pensáis queven reflejada su posición en la Casa Real o Cristiano Ronaldo, ídolo de masas?, ¿o es que Rivera o Arrimadas no son universitarios y que, además, bajan al barrio a ayudarles?

A veces, la perspectiva histórica nos permite pensar con mayor claridad. Como hemos visto, no es nada nuevo y parece una constante.A comienzos del s. XX las condiciones de vida eran pésimas y aun así seguía siendo la clase popular la que sostenía a lasaltas capas burguesas y nobiliarias, ideológicamente hablando. Esto no se produjo por unos mismos intereses político-económicos, sino por un sistema interiorizado de valores que encontraban su defensa en las capas inmovilistas, tales como la tradición yel orden (contrarios pues a los desórdenes del anarquismo), o el valor de la nación y su unidad orgánica en cuya construcción había ganado ya la batalla la visión conservadora (en detrimento de esa otra visión másdemocrática que encabezaban los liberalesprogresistas del s. XIX).[6]

Con la simple reducción a la condición material y temporal del análisis postelectoral partidista se ha pasado de largo que la culturase presenta como una realidad dotada de autonomía propia.La mentalidad y su lenta transformación juega un papel más determinante en la conducta humana que la propia condición económico-social, algo que ya entendió Antonio Gramsci o Georg Lukacs. Por lo tanto, estudiémosla para poder transformarla.




[1]  URÍA, Jorge. La España Liberal (1868-1917). Cultura y vida cotidiana. Madrid, Síntesis, 2008.
[2]   De LUIS, Francisco: ``Los `templos obreros´: funciones, simbología y rituales de las Casas delPueblo socialistas en España (1900-1936)´´,  Cuadernos de Historia de España. Buenos Aires (Argentina), vol. LXXVI, 2000, pp. 273-300.
[3]  OTERO CARVAJAL, Luis E. ``Ocio y Deporte en el nacimiento de la sociedad de masas. La socialización del deporte como práctica y espectáculo en la España del primer tercio del siglo XX´´. Cuadernos de Historia Contemporánea, Vol. 25, 2003. pp. 169-198.
[4]  De LUIS, Francisco. ``El asociacionismo cultural obrero en la España del primer tercio del sigo XX´´, en Mª Dolores de la Calle Velasco y Manuel Redero San Román (eds): Movimientos sociales en la España del siglo XX. Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca, 2008, pp. 45-64.
[5] URÍA, Jorge. La España Liberal (1868-1917). Cultura y vida cotidiana. Madrid, Síntesis, 2008.
[6]  MORALES HOYA, Antonio y de LUIS MARTÍN, Francisco. ``Las Mentalidades´´, en Historia de España de Menéndez Pidal. Tomo XXXIII: Los fundamentos de la España Liberal (1934-1900). Madrid, Espasa, Calpe, 1997.

jueves, 16 de noviembre de 2017

QUÉ FUE AQUELLO DE LA HEROÍNA. Parte III

César Méndez Anciones
Historiador. Miembro del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci.

Seguramente hayamos escuchado alguna vez comentarios - siendo el caso más llamativo en el País Vasco – sobre que la policía o guardia civil pasaba la propia heroína, pronunciado tanto por artistas como Fermín Muguruza (Kortatu) como obreros, comentarios que se intentaron desprestigiar. También el profesor Juan Carlos Monedero declaró que la policía distribuía droga por los barrios más conflictivos, ante lo cual la prensa se le echó encima cuando cobró protagonismo dentro de la formación política Podemos. Pero estas denuncias ya habían sido llevadas al Congreso de los Diputados por la Coordinadora de Barrios de Madrid en el año 1987 a través de una denuncia por escrito alegando la existencia de policías que venden la propia droga sustraída y que ofrecen heroína en las comisarías a cambio de servicios prestados, acusaciones que apoyó el propio Sindicato Autónomo de Policía[1]. Del mismo modo el colectivo de ``las Madres contra la Droga´´ se manifestaron en frente del Congreso acusando a policías y guardias civiles de estar implicados en el narcotráfico[2].
La verdad es que no hace falta más que buscar entre las hemerotecas para comprobar la cantidad de miembros de las fuerzas de seguridad implicados en el tráfico de droga, ya fuese de manera directa o pasiva haciendo la vista gorda, dejando libres a traficantes o pagando con droga a adictos detenidos para que colaboren[3]. Se desarticulaban bandas dedicadas al tráfico donde, por ejemplo, el cabo primero de Guardia Civil de Galicia quedaba implicado en 1979[4]. En 1984 un sargento de la Guardia Civil en El Escorial con casi 2 kilos de heroína[5]. Podríamos recoger un largo etcétera, los cuales podemos encontrar una lista de ellos en el libro ¿Nos matan con heroína? De Juan Carlos Usó (diez páginas repletas de casos concretos), como los mossos d´esquadra que declararon ante el juez que traficaron por presión de la propia Guardia Civil o los ertzainas que dirigían una red de narcotráfico. Además, a esta suma de fuerzas del estado implicadas en el narcotráfico se le podrían sumar diferentes alcaldes de municipios y senadores, los cuales actuaban acorde dichos traficantes, pudiendo alargar esto hasta la actualidad[6].


 La búsqueda de fuentes bibliográficas que tratasen la implicación de las fuerzas del estado en el tráfico de heroína me llevó hasta la obra A los pies del Caballo. Narcotráfico, heroína y contrainsurgnecia en Euskal Herria, obra realizada por el trabajador del metal e investigador autodidacta Justo Arriola, con la editorial Txalaparta. Dicha obra acabó convirtiéndose en la espina central de estos tres artículos aquí presentados, siendo de gran utilidad a la hora de investigar el tema que concierne, con nuevas aportaciones, fuentes, testimonios y datos hasta ahora invisibles (o intencionadamente olvidados), como fuese la implicación del Grupo Antiterrorista de Liberación en el tráfico. Uno de los casos más escandalosos fue el de Miquel Gutiérrez, quien trabajaba en la Brigada Antidroga y dirigente de los GAL, detenido en Tailandia con casi un kilo de heroína[7]. Además, los pasaportes falsos eran proporcionados por la misma Policía para que pudiese ir a buscar y traer la mercancía[8]. Del mismo modo, otros confidentes relacionados con el GAL fueron dejados en libertad tras ser pillados heroína. Muchos de ellos eran pagados con la misma, como confirmó Luis Morcillo Pinillo al afirmar que pagó medio kilo de heroína a uno de sus hombres por la ayuda en el asesinato del dirigente de Herri Batasuna[9].
La implicación del GAL en la protección a una serie de grandes traficantes de droga fue expuestoen el famoso Informe Navajas en 1989 titulado ``Sobre una organización de narcotraficantes que opera en el País Vasco y a la que estarían dando cobertura miembros de las Fuerzas de Seguridad de Estado´´, teniendo el cuartel de Intxaurrondo y el propio Galindo un gran peso, quien es acusado por el informe de cohecho, contrabando, narcotráfico y proxenetismo[10]. El propio general Pedro Catalán no tuvo inconveniente en manifestar que el cuartel era un foco de corrupción, y el jefe del grupo mixto antidroga Máximo Blanco denunció el papel de Galindo en dicha corrupción para financiar ``la guerra sucia´´ que se estaba llevando contra ETA y su enriquecimiento personal[11].
El informe fue despreciado por el fiscal general del Estado Javier Moscoso y su sucesor Leopoldo Torres. No se investigó, siendo sistemáticamente saboteada por la Guardia Civil pese a tener pruebas, testigos y nombres concretos. Acabó desapareciendo. Uno de los 31 nombres que aportaba el documento, Enrique Dorado Villalobos ``Kike el del GAL´´, sería detenido en 1994 por soborno a un jefe del grupo antidrogas de la Guardia Civil[12].
 Aunque, sin pretender desmigajar dicha obra ni apropiarme de su contenido, finalizaré el presente artículo con una declaración sustraída de la misma que creo resultará del suficiente atractivo para acercarnos a ella y ahondar nuestros conocimientos sobre las ``cloacas del Estado´´:
``Yo transportaba cada semana quince kilos de heroína hasta un punto de la autopista que va desde Bilbao hasta Donostia. Viajaba en un coche que conducía un guardia civil de paisano, mientras que por delante otro coche nos iba abriendo camino. El cargamento lo recogía otro guardia civil de Intxaurrondo, que se encargaba después de su distribución. Cuando le pregunté a mi acompañante cuál era el motivo de aquel envío continuado y masivo de droga, su respuesta no pudo ser más clara: Para castigar a la juventud vasca por su apoyo a ETA´´[13].
``La obsesión de esa mafia oficial de la Guardia Civil era distribuir en el País Vasco la mayor cantidad posible de heroína. Tenían la creencia de que el compromiso político de la juventud vasca y el apoyo que obtenía ETA descenderían directamente en proporción a la cantidad de heroína que se consumiera. Decían que cuantos más heroinómanos vascos, menos terroristas. Y que, de paso, todos, guardias civiles y confidentes, ganábamos dinero´´[14].
Estos son los testimonios de un traficante turco arrepentido que trabajó para la Guardia Civil, Osman Sabri y se hace llamar Vedat Çiçek. Él mismo se autoinculpó y se ofreció a aclarar la implicación de la Guardia Civil en el tráfico de heroína ante un juez, en donde también se inculpaba a Galindo. Sus declaraciones, al igual que el Informe Navajas, también fueron ninguneadas por la justicia, mientras que afirma que es el único testigo vivo que queda, pues al resto los ejecutaron[15].




[1] HEMEROTECA ``ABC´´: Vecinos de Entrevías denuncian la venta de droga y supuesta corrupción policial. Presentaron en el Congreso un escrito detallando puntos de ventas. ABC, Madrid. 04.03.1987, p.36. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1987/03/04/036.html. HEMEROTECA ``EL PAÍS´´.  El Sindicato Autónomo de Policía apoya las denuncias de la Coordinadora de Barrios contra el tráfico de drogas. 28.03.1987.
[2] HEMEROTECA ``EL PAÍS´´:  Madres contra la Droga culpa a la Policía. El País, 15.10.1991. https://elpais.com/diario/1991/10/15/madrid/687529461_850215.html
[3] MARKEZ, IÑAKI; GURRUTXAGA, FELIPE Y BARRIOS, LUIS. Las drogas en Euskadi: El dominio de la hipocresía. San Sebastián, Tercera Prensa. 1989. pg. 127
[4] ``Cabo primero de la Guardia Civil traficaba con hachis. Desarticulada una banda gallega´´. Mundo Diario. 14.10.1979
[5] HEMEROTECA ``EL PAÍS´´: Un sargento de la Guardia Civil detenido en San Lorenzo de El Escorial con casi dos kilos de heroína. El Pais. 12.09.1984  https://elpais.com/diario/1984/09/12/madrid/463836258_850215.html
[6]   USÓ, JUAN CARLOS. ¿Nos matan con heroína? Sobre la intoxicación farmacológica como arma de Estado. España, 2015.  ISBN 978-84-608-3480-9. pg. 104-114.
[7] HEMEROTECA ``LA VANGUARDIA´´. Un jefe del GAL, encarcelado en Tailandia por traficar con heroína. 12.05.1987
[8] HEMEROTECA ``LA VANGUARDIA´´. Propietario de una videoteca y confidente muy especial´´. 19.03.1986
[9] HEMEROTECA ``EL PAÍS´´. Miguel Ángel López Ocaña se autoinculpa del asesinato de Brouard en un relato poco verosímil. Acusa a José Luis Morcillo de haberle contratado y de ser el otro autor material del atentado. 05.01.1989. https://elpais.com/diario/1989/01/05/espana/599958004_850215.html
[10] DOCUMENTAL Narcotráfico, su relación con el Estado y la política.
[11] ARRIOLA, JUSTO. A los pies del caballo.Narcotráfico, heroína y contrainsurgencia en Euskal Herria. Navarra, 2016. ISBN 978- 84-16350 -68-1. pg. 329 y p. 334
[12] HEMEROTECA ``EL PAÍS´´. Una condena para el sargento Enrique Dorado. 26.6.1995 https://elpais.com/diario/1995/06/26/espana/804117607_850215.html
[13] REI, PEPE Y SAN MARTÍN, EDURNE. Egininventigación: Otra forma de periodismo. Tafalla (Nafarroa), Txalaparta. 1998. p. 71
[14] REI, PEPE. Intxaurrondo: La trama verde. Tafalla (Nafarroa), Txalaparta, 1996. ISBN 84.86597.82.X p. 258
[15]ARRIOLA, JUSTO. A los pies del caballo. Narcotráfico, heroína y contrainsurgencia en Euskal Herria. Navarra, 2016. ISBN 978- 84-16350 -68-1. Pg 305-308